Tipos de sueños

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Según el yoga existen dos tipos de sueños:

  • De mantenimiento y limpieza mental
  • “Inteligentes” (Premonitorios, intuitivos, etc)

Los sueños de tipo “limpieza mental” se producen cuando por ejemplo soñamos con hechos que nos preocupan o películas que hemos visto. A veces estos sueños no son más que rápidas sucesiones de imágenes que se funden unas con otras y que tienen poco sentido en conjunto. Los tenemos a causa del funcionamiento normal del subconsciente al asimilar nuevas impresiones, regurgitar problemas que nos preocupan, recuerdos agradables, etc.

El segundo tipo de sueños, los inteligentes son más interesantes. Esos sueños pueden ser materializaciones de mensajes que provengan de otras personas (alguien tiene muchas ganas de vernos o de decirnos algo) o también pueden ser mensajes de la intuición (mente superior o como queramos llamarla). Existen abundantes ejemplos de descubrimientos y soluciones a problemas científicos que llegaron a sus descubridores en forma de sueños. Y por último también es posible que, dependiendo del estado de evolución de cada uno, entidades astrales se comuniquen con nosotros a través de sueños.

¿Soléis recordar vuestros sueños? ¿De qué tipo son mayoritariamente?

La imagen es obra de gatorgalpics

Anuloma Viloma

Anuloma viloma es un ejercicio de respiración para equilibrar los nadis y los chakras.

Para practicar anuloma viloma primero hay que taparse uno de los orificios nasales y expulsar el aire por el otro. A continuación durante 4 segundos hay que inhalar por la fosa que está abierta. Después se tapa esa segunda fosa reteniendo el aire durante 16 segundos y por último se destapa la primera fosa que estuvo cerrada, se expulsa el aire durante 8 segundos y a continuación, sin cambiar de fosa, se inhala de nuevo durante 4 segundos repitiendo el ciclo. El número de segundos puede variar pero es importante mantener la proporción 1:4:2.

anulomaEste ejercicio es conveniente hacerlo no más de 10 veces seguidas (5 con cada fosa) al principio y a medida que nos acostumbramos a él se pueden aumentar las repeticiones hasta 40 o 50.

Es muy importante mantener los tiempos y concentrarnos durante todo el rato en el aire entrando y saliendo de nuestros pulmones. Si estamos pensando en el trabajo o en lo que vamos a hacer después el efecto del ejercicio será mucho menor. Las inspiraciones y expiraciones no deben ser forzadas. Si tenemos las fosas parcialmente taponadas con ama (mucosidades) podemos usar los dedos a modo de pinza para abrirlas un poco y que las inspiraciones y expiraciones no sean tan forzadas.

Para más información

Cómo meditar en 5 pasos

El estado mental asociado a la meditación es similar al estado mental asociado al sueño en el sentido de que por lo general no se puede entrar en él con un simple chasquido de dedos.

Existen multitud de técnicas para meditar y multitud de composiciones mentales diferentes. La técnica que describo a continuación es la que aprendí en el centro de yoga sivananda y la que utilizo normalmente:

1- Siéntate en una postura cómoda. Sentarse con las piernas cruzadas es una buena forma de empezar. La espalda debe estar recta y la cabeza en posición horizontal como si estuvieses mirando al frente.

2- Concéntrate en evitar que tu cuerpo se mueva. Evita cambiar de postura, mover las manos, colocarte el pelo, hacer ruidos. Concéntrate en permanecer lo más inmóvil que puedas. A mí me sirve pensar que soy una roca.

3- Cuando tu cuerpo sea tan inmóvil como una roca concéntrate en la respiración.  Trata de ralentizar las inhalaciones y exhalaciones sin forzar nada. Tienes que sentir comodidad en todo momento. A mí me sirve pensar que soy el viento amainando sobre una colina.

4- Cuando tu respiración sea tan suave que no la notes y tu cuerpo esté tan quieto como una roca pasamos a la mente. El objetivo de la meditación es dejar de pensar, ser consciente pero sin pensar en nada. Lo que debes tratar en esta fase es de ser observador de tus pensamientos pero sin meterte en ellos. A mí me sirve imaginarme a mí mismo bailando y discutiendo con mis pensamientos cuando no estoy meditando pero cuando estoy meditando me echo a un lado y dejo que los pensamientos bailen, se muevan y discutan entre ellos hasta que se cansen de no contar con mi presencia.

5-  Una vez tengas la mente en estado meditativo puedes o bien recargar energía manteniéndote en ese estado o centrar la atención en algún problema cuya solución no conozcas, o bien puedes hacer visualizaciones que se verán muy potenciadas.

Cuando consigas que tanto tu cuerpo físico como tu cuerpo astral como tu cuerpo mental estén quietos estarás meditando. Dependiendo del silencio mental que hayas conseguido generar y mantener tu experiencia variará.

Kapalabhati

Para practicar este ejercicio conviene sentarse de forma firme ya que es bastante enérgico.

Una vez estamos sentados el ejercicio consiste en hacer expiraciones forzadas seguidas de inspiraciones suaves. En un segundo deberíamos ser capaces de hacer 2 o 3 ciclos de inspiración/respiración. Lo único que debe moverse durante el ejercicio es la zona abdominal.

kapHabitualmente se practican 3 series de un número creciente de repeticiones. Por ejemplo 30 repeticiones, 60 repeticiones y 90 repeticiones. Cada uno según su capacidad y siempre parando en cuanto se sienta alguna molestia o dolor. Entre serie y serie de repeticiones conviene hacer dos o tres respiraciones profundas (que se llenen completamente los pulmones) y en la última contener el aire durante unos segundos (45 segundos la primera vez, 60 segundos la segunda vez y 75 segundos la tercera vez, por ejemplo) según la capacidad de cada uno.

Este ejercicio mueve el prana por todo el cuerpo, despeja la cabeza, activa el sistema digestivo y limpia los nadis (nervios que componen el cuerpo astral). Se considera tanto un ejercicio de pranayama (ejercicio de respiración) como una kriya (ejercicio de limpieza). Recomiendo practicarlo tanto por la mañana al poco de levantarse como por las tardes antes de cenar.

Qué es la atención y cómo cultivarla

La atención es consciencia dirigida. Somos consciencia. Aunque nuestro cuerpo cambie y nuestra mente cambie lo único que permanece inalterable es esa sensación de ser, ser consciente de ser el espectador de la película que se desarrolla delante de nuestros ojos.

Cuando esos ojos internos se posan sobre algún objeto decimos que estamos atentos. Cuando los ojos se posan sobre cien mil cosas a la vez decimos que tenemos síndrome de déficit de atención (o también “que estamos navegando”).

Cultivar la atención
La conciencia no se puede cultivar, somos o no somos consciencia, no hay gradación. Podemos tener la mente tan concentrada en algo que nos olvidamos de ese espectador pero eso no elimina al espectador.

Sin embargo la atención sí que se puede cultivar por medio de ejercicios entrenándonos a prestar nuestra atención sobre objetos de poco interés. La atención está muy ligada a la concentración y los ejercicios que sirven para una generalmente también desarrollan la otra.

¿Qué ganamos cultivando la atención?
(Tarea tediosa donde las haya, dicho sea de paso)
Se gana capacidad de concentración. Y tener la capacidad de extraerte del mundo y prestar tu atención y concentrarte sobre un único asunto es una de las mayores delicias que existen.

Las cosas que experimentamos, leemos u oímos cuando nuestra atención es máxima se quedan grabadas mucho mejor que si estuviésemos con la atención letárgica o mirando a las musarañas.

Además a medida que practicamos nuestra capacidad de atención ésta se va fortaleciendo progresivamente hasta que somos capaces de lograr cosas que a ojos de otras personas son magia o “imposibles” de hacer.

Pranayama: el cuarto componente del Yoga

Pranayama comprende una serie de ejercicios respiratorios de variados objetivos. Estos ejercicios especifican claramente unos ritmos a seguir en las diversas fases del proceso respiratorio.

El pranayama es la regulación consciente y deliberada de la respiración, que reemplaza las formas inconscientes de respiración. Sólo es posible si se tiene un cierto dominio de la práctica de asana.

Para aquellas personas que dominan la técnica de pranayama Patanjali dice lo siguiente:

Entonces la respiración trasciende el plano de la conciencia.

La práctica regular de pranayama recude los obstáculos que inhiben la clara percepción.

Si tenemos en cuenta que respiramos miles de veces a lo largo del día veremos claramente la importancia de aprender a respirar de una forma adecuada.

Algunos ejercicios de Pranayama son kapalabhati, anuloma viloma, respiración abdominal y respiración yóguica de los que hablaré más adelante.